Galerie Arcs & Cracs

Barcelona 1990

Photo © Dorothée Selz, Galeria Arcs&Cracs, Barcelona

L’ENIGMA VIST I NO VIST

Carles Hac Mor

Barcelona, octubre 1990

A casa, hi ha una olleta que em va regalar la Dorothée Selz fa uns vint anys. L’anomenem «l’olleta de la Dorothée», i la fem servir per desar-hi papers, efímers -és clar!-, com ara adreces, telèfons, factures i etcétera.

Un dia, cap a l’any setanta-cinc -potser per motius de canvis en el panorama de l’art-, l’olleta es va esfumar, fins que, també misteriosament, va torar al seu indret de sempre, fa tres o quatre anys.

Aquesta feta inexplicable, i tan certa com màginca, és una metáfora del quefer de la Dorothée Selz. I no pas només perquè, com la seva olleta, ella desapareix i apareix entre nosaltres, ans sobretot perquè la seva obra no és sinó un poema màgic, no gens efímer, que es va materialitzant en peces efímeres.

El destí d’aquesta artisa – paradigmàtic de la vida no gens eterna de tot i de tothom- va tan lligat a l’efimeritat que un foc, a París, destruí, significativament, les emprentes dels seus treballs realitzats durant anys i panys.

L’encanteri d’aquells treballs desapareguts del tot, però, torna i tornarà a aparìxer -com ho va fer l’olleta- en les seves obres actuals i esdevenidores.

O dit, tot plegat, d’una altra manera: el cas de l’olleta mágica de la Dorothée il·lustra, com les peces d’aquesta, que l’art és moltes coses i que alhora no n’és cap. I això suposa un misteri metafísic i enriquidor per al qui ho vulgui entendre talment.

 Carles Hac Mor  (1940-2016), pseudonyme de Carles Hernández Mor, a vécu à Barcelone, écrivain, poète, organisateur d’expositions – souvent avec la complicité de l’artiste et écrivain Ester Xargay – participe au Grup de Treball art conceptuel (1973-1975 ), nombreux textes sur artistes et art, pratique l’action artistique & le happening sous de multiples formes, acteur, scénariste et traducteur de Raymond Queneau – entre autres auteurs…

Eva Sastre Forest

Barcelona, octubre 1990

La obra de Dorothée Selz tiene su origen en los descubrimientos del Eat Art de los años 70, movimiento del cual fue partícipe activa y que sentó las bases de su trabajo posterior. Investigando la relaciones naturales entre arte y gastronomía, desarrolló estos vínculos proponiendo un tipo de obra construida con materiales efímeros (comestibles) que les servían de base para recrear los colores y las formas más variados. Obras adaptadas a un espacio y un tiempo concretos, a una arquitectura y a un acontecimiento, y concebidas como un acto de reafirmación de la contemporaneidad más absoluta. Esculturas efímeras que eran consumidas por un público cómplice y partícipe, y que tan sólo quedaban en la memoria.

Dorothée Selz continúa con esta labor, pero su trabajo ha evolucionado paralelamente hacia otros campos y se ha concretado en obras perdurables, reelaborando, con una sensibilidad exquisita, los diferentes modelos que le ofrece la realidad. Su espíritu lúdico y su talante incisivo le permiten relacionar conceptos aparentemente muy alejados, establecer un juego constante con los ritos ancestrales del comer y elaborar un arte para los sentidos.

Una explosión aventurada de formas y colores que escapan a los límites transformándose en partículas plenas de energía cuyo mensaje se presta a todo tipo de sensaciones visuales, táctiles y olfativas. Explosionan hacia el exterior abiertamente predispuestas y con un gesto de alegría en la confrontación.

En su obra se establece un diálogo enriquecedor entre conceptos y materiales. Alimentos, masas, consistencias, colorantes y utensilios de cocina se ensamblan en su taller y en su paleta y originan un nuevo lenguaje que actúa como aglutinante de las líneas, puntos y trazos que definen su obra. Existe una fusión química y orgánica de elementos distintos que nos remite a una nueva dimensión en la que se entrelazan dialécticamente lo perdurable y lo efímero, lo abstracto y lo concreto, el arte y la comida. Se intercambian propiedades, lenguajes y símbolos.

De esta labor artístico-culinaria resultan obras sólidas y depuradas, que Dorothée Selz nos presenta como una ofrenda. Con un profundo respeto y un espíritu optimista, capaz de convertir cualquier objeto – por más insignificante que éste sea – en una caja de sorpresas. Rinde un homenaje a los instintos más refinados y concibe sus obras para ser saboreadas sin prisas. Porque son obras de «alta cocina» preparadas por la artista con el esmero del mejor «chef».

Eva Sastre Forest, directrice Galeria Arcs & Cracs, années 1990 Barcelone galerie expérimentale – création de Editorial Hiru (1989-2018) éditions indépendantes basées au Pays Basque espagnol : textes de ses parents Eva Forest (1928-2007) femme de lettres, féministe, engagée dans la lutte contre le franquisme et Alfonso Sastre dramaturge, antifranquiste, publications de nombreux auteurs de divers pays